Prepararse para tomarla
31 octubre 2011
Tengo un amigo, R., profesor de filosofía desde hace más de treinta años. Bueno, ex profesor, porque ha decidido prejubilarse. El motivo, muy honesto, me parece digno de reflexión: hace tiempo que siente que no tiene un mundo compartido con sus alumnos. Él teoriza sobre McLuhan y la aldea global mientras ellos comprueban su Tuenti, escuchan música de Spotify, y tuitean sin dejar de mirarle. Él hace referencias a Bergman y ellos tienen en la cabeza a Scott Pilgrim…
Efectivamente, ¿se puede enseñar filosofía a los jóvenes (una filosofía que vaya más allá de la mera retención memorística de autores y conceptos, una filosofía que dé una verdadera sabiduría de la vida) cuando las películas, los referentes culturales, las lecturas o los ídolos… son tan radicalmente distintos? Probablemente no.
Dándole vueltas a lo paralelo que es este fenómeno al de la literatura para niños y jóvenes, me acordé de un texto de Alessandro Baricco titulado “Queridos jóvenes, es mejor no leer” y que merece la pena leer completo.
En él, el autor italiano afirma:
“Antes que nada, se necesita una gran disposición por nuestra parte para entender que la geografía del sentido de estos jóvenes es objetivamente distinta de la nuestra. Y no por un proceso de “vulgarización” o “denigración” de aquello que es noble. En absoluto. Será noble como la nuestra, pero será distinta”.
¿Y en qué es distinta la “geografía del sentido” de los jóvenes de hoy? Bueno, hay muchas formas de verlo y de explicarlo, porque al fin y al cabo, todas son interpretaciones interesadas por parte del observador y socialmente construidas. Pero creo que este vídeo puede aportar algo de luz al respecto.
Un vídeo cuyo final, por cierto, es muy paralelo al final del texto de Baricco:
“Las geografías cambian. Quizá “El hombre sin atributos” no es importante por siempre. Lo ha sido para mí, para mi generación, pero cuando se comienza a no saber explicarlo, cuando percibes que no te creen, es mejor buscar entender qué cosa está pasando, cuál es la nueva geografía que está naciendo. Y prepararse para tomarla”.
Eso, que en cualquier adulto es muy encomiable (tomar cada nueva geografía es la única forma de no envejecer, de no quedar atrás), en todos aquellos que nos dedicamos a la LIJ es imperativo.
Y quien no sea capaz de tomar esa nueva geografía, casi mejor que, como mi amigo R., se prejubile.
Yo creo que es una constante en todos los sectores: los tiempos cambian, la mentalidad general (la “geografía del sentido” de la que habla Baricco) evoluciona y es necesario adaptarse a ella o, como mínimo, ser capaz de entenderla y no tratar de vivir obcecado en algo que ya tuvo su momento.
Como siempre, una reflexión muy interesante.
Saludos.
Gracias por el enlace del video, me pareció muy ilustrativo y claro. Sí, es preciso adaptarse, si no, se muere.
Me quedo en el primer párrafo. No he seguido leyendo. Lo hago después. Es una instantánea de quién enseña verdaderamente, o mejor aún, a quién prestan atención los alumnos.
‘La experiencia de leer’ C.S. Lewis