Mitos y realidades de la edición 1: Nadie va a leer tu manuscrito

29 noviembre 2009

Probablemente este sea uno de los mitos más extendidos sobre la profesión de editor, y también uno de los que conviene desmontar cuanto antes.  A ver, vamos a decirlo en negrita:

Los manuscritos se leenTodos.

Hay ocasiones, eso sí, en que basta con leer las primeras páginas para saber que un manuscrito no interesa, por los motivos que sea.

  • A veces, muchas, porque el manuscrito está irreparablemente mal escrito: y no estoy hablando de ortografía, sino más bien de estructura y claridad de objetivos.  A veces las frases están tan mal construidas que es difícil otorgarles un sentido, y la intención del autor al contar todo aquello es tan borrosa que el lector (aunque sea editor) no es capaz de construir ningún significado.
  • Otras, porque cada casa tiene una línea editorial, un catálogo que se pretende mantener más o menos coherente. Y hay libros que no encajan en esa línea. Un ejemplo verídico (y extremo): una vez empecé a leer un manuscrito que se proponía para la colección de literatura juvenil Gran Angular. La historia de una estrella del porno, su vida cotidiana y sus motivaciones… En la página 10 lo dejé, más por falta de tiempo que porque el libro careciera de interés🙂

    En ciertos foros es frecuente leer a gente quejándose de que su manuscrito no se ha leído en su totalidad, y que así no se puede juzgar.

    Pues no.  Si un editor lee las primeras cincuenta páginas y el manuscrito se le cae de las manos, eso mismo le pasaría al potencial lector. Así que es bueno saber que el editor leerá lo suficiente como para saber si el libro puede ser interesante. Si esas primeras páginas no funcionan, pero sin embargo prometen algo, lo que sea… el editor seguirá leyendo. Sin duda. Aunque luego tenga que proponer al autor un cambio en ese inicio.

    A los que estén pensando, “sí, claro, qué va a decir una editora, ¿que los editores no hacen su trabajo? “,  les voy a proponer que lo piensen dos veces. Un editor necesita, más que nada en el mundo, buenos manuscritos. Los buenos manuscritos son un bien escaso, y pueden aparecer en cualquier sitio. Pueden venir de autores consagrados o de autores noveles. Pueden venir de alguien que tiene un amigo “con conexiones en el mundillo”, o de un perfecto desconocido.  Así que leer todo lo que nos llega es la única manera de conseguirlos.

    Y, a pesar de lo que se pueda creer, si el buen manuscrito viene de un autor desconocido, mejor. Porque descubrir a un autor y hacerlo crecer con la editorial es uno de los mayores placeres que puede imaginar un (buen) editor.

    En resumen: Aunque no nos toman ningún juramento como a los médicos, ni nada de eso, yo diría que un editor, por su trabajo, tiene la obligación de leer con atención las primeras veinte o treinta páginas  de cualquier manuscrito que llegue a su mesa. A partir de la página treinta y uno, el editor pasa a ser un lector. Y ningún lector lee por obligación. Aunque su oficio sea el de editor.

    Así que, si quieres que tu manuscrito sea publicado, ocúpate de que leerlo sea un placer.

    10 comentarios to “Mitos y realidades de la edición 1: Nadie va a leer tu manuscrito”

    1. Begoña said

      Me parece muy buena esa aclaración de que a partir de la página 30 un editor pasa a ser un lector. Jamás se me había ocurrido enfocarlo así. Aquí yo preguntaría si eso de que unos acentos de más o de menos son en realidad tan importantes. Yo los llevo algo mal y esa atención en corregir con exactitud me hace estropear mucho el texto. A esta pregunta añado otra, si es necesario enviar a un corrector un manuscrito antes de enviarlo a concurso. Los que andamos justos de presupuesto agradeceríamos no tener que cargar a nuestras familias, que como es mi caso no nos entienden ( porque nunca tenemos un texto del que estemos tan orgullosos como para hacernos defender) con gastos extras. Escribir lleva un tiempo que luego debemos recuperar ( soy ama de casa ) y una cosa es que la casa esté más o menos habitable y otra cosa que se agrave con gastos innecesarios para ellos.
      Agradezco respuesta.

    2. Ikima said

      Hola Begoña, yo sólo soy una aspirante incomprendida por mucha gente, como tú🙂 pero si me permites un consejo, creo que es esencial que la ortografía sea impecable, aunque obviamente una buena ortografía jamás hará que la obra sea buena por sí misma. Yo he intentado ponerme en la piel del editor o del lector profesional que lee nuestra obra cuando se presenta a un concurso, y me he dicho: “¿Qué pensaría yo si me llegara una obra con faltas de ortografía?”. Y la respuesta es que pensaría que la persona la ha enviado con prisas, que no la ha revisado y mimado suficientemente, y que, por tanto… si el autor no valora su propia obra como para dedicarle todo el tiempo que requiere, ¿por qué he de valorarla yo como lector/editor? Yo te recomendaría, aunque te lleve algún tiempo más acabar la obra, revisarla con mucho mimo, aunque no la mandes a corregir. Y si aún así quieres enviarla a corregir y eres paciente, puedes hacerte una hucha a propósito para la corrección de la obra, ir poniendo de vez en cuando monedas sueltas (yo lo hago así) y con el tiempo, sin darte casi cuenta, tendrás para la corrección. Espero haberte servido de algo.

      Un saludo desde literatura a la parrilla.

    3. Andrés said

      Elsa, aprovecho para agradecerte este blog, por tu interés en desmitificar tu profesión.
      Entre todas las excusas autosaboteantes que nos inventamos los que tratamos de publicar, las de “incomprendido” y la de “ignorado con alevosía” son las peores, porque generan toxicidad, y además a la larga terminan por destilar en el autor una autocensura que iguala a todos hacia abajo.

      Un saludo desde Buenos Aires
      Andrés Sobico

    4. PSG said

      Elsa, tengo varias cartas en casa en las que editoriales de prestigio me dicen que el original que han leído ha tenido una valoración positiva. Por ejemplo, esta de Alfaguara reza así: “Los informes de lectura valoran positivamente el proyecto. No obstante, después de considerar el asunto detenidamente, hemos llegado a la conclusión de que no vamos a poder incluir su obra en nuestro plan editorial. Le devolvemos este original. […]” Y tengo más en esta línea, incluso de agencias literarias como Mercedes Casanovas.

      Cuando usted dice que en las editoriales se leen las cosas, yo la verdad creo lo que dice. Pero ¿de qué sirve obtener un juicio favorable si tantas veces la programación editorial de la casa supone un obstáculo insalvable?

      Y en los concursos buenos competimos con los hiper-profesionales… ¿Será verdad que el nuevo concurso de la editorial Destino es solo para autores noveles? Lástima que no sea de LIJ.

      Saludos.

      • Begoña said

        A mí jamás me han tildado de favorable ninguna obra, pero por otro lado eso me hundiría en la miseria porque si es favorable ¿Por qué no intentar publicarla?, eso sí que me deprimiría de veras.
        En todo caso no dejes de seguir intentándolo, si una buena editorial lo dice debes andar muy cerca de la meta. Yo en todo caso me animaría, la vida es larga.

        • PSG said

          No sé, Begoña, igual Elsa nos aclare algo. Pero yo tengo la sospecha de que las editoriales grandes e inclusive medio grandes tienen la programación demasiado ajustada. Entre lo que ya tienen previsto o prediseñado, las ofertas novedosas de los agentes literarios más renombrados, las cosas que han resultado un éxito en otros países y que merece la pena captar… El espacio para algo que se salga de estos carriles, por bueno que sea, parece muy reducido.

          Y desde luego la innovación en términos estilísticos nunca ha sido un rasgo muy español. Pocas veces se apuesta por ello. Es otro problema: no contravenir la línea editorial-ideológica en tu manuscrito.

          Saludos.

    5. Alexia said

      Es bueno saberlo. Aunque no mencionas a los “lectores” que se encargan de leer los manuscritos. Se supone que antes de que lo lea un editor, antes tiene que pasar la criba de unas determinadas personas que se encargan de evaluarlos, ¿verdad?
      Y, por cierto, ¿más o menos qué son las primeras páginas? Porque en libros publicados hay veces que tienen que transcurrir unas 30 páginas para que de verdad enganche.

      • elsaaguiar said

        Hola, Alexia: ya veo que eres una lectora (de blogs) muy activa, ¡qué bien!🙂 Verás, no siempre un manuscrito tiene que pasar la criba de los lectores. Simplemente, los editores no tenemos tiempo material para leer todo lo que llega, así que necesitamos de otras personas que lean, y de paso, aporten una visión diferente. Por eso, nosotros al menos, buscamos lectores que sean además libreros, bibliotecarios, profesores… o simplemente, lectores jóvenes y apasionados.
        Pero muchos libros no los lee un lector externo, sino que se leen directamente en la editorial. Nosotros vamos leyendo lo que llega, o lo que nos llama la atención (por el título, por la carta que acompaña, por lo que lees en esa primera ojeada que le echas a un libro). Los lectores son una ayuda, pero nunca se deja en sus manos la criba completa de originales.

        • Alexia said

          ¡Oh! Gracias por aclararme esa duda ^^
          (Y ya me gustaría a mí ser lectora de esto que hablamos, eso me acercaría más al mundo editorial que tanto me interesa *-*).

    6. […] sus publicaciones hasta el momento, destacamos las siguientes: Mitos y realidades de la edición 1: Nadie va a leer tu manuscrito; 5 consejos básicos si te vas a presentar a un concurso;  Mitos y realidades de la edición 2: […]

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