LIJ y desarrollo

27 junio 2010

El otro día me hablaban del “dilema del desarrollo”: algo así como que todo sistema en desarrollo se debate entre el impulso transformador y el impulso conservador. Y hay que hacer caso a los dos: si no te conservas, te mueres; si no te transformas, te estancas. Si solo te conservas, te agostas y puede ocurrir que te quedes boqueando en el barro en lugar de saltar a la charca en la que todavía queda agua. Si solo te transformas, estallas en fuegos artificiales, pero ahí acaba todo.

Parece ser que antes, la psicología del desarrollo consideraba que en todos los seres vivos había una etapa de desarrollo y una etapa de declive. Pero que la psicología del desarrollo moderna, en el llamado “enfoque de ciclo vital”, considera que en realidad hay un desarrollo constante: a medida que desaparecen ciertos recursos, aparecen otros nuevos en otros lugares. Cuando algo se agota, otro algo cambia a mejor. Por tanto, si alguien siente que a su alrededor todo se agota, es porque está dando la espalda a la parte de la realidad que se está transformando para bien.

¿Y qué tiene que ver todo esto con la LIJ y con la edición? Pues que según escuchaba esto que me contaban, pensaba que a veces me ocurre que leo o escucho a personas que afirman que el sector es un desastre y que todo está cada vez peor (que los niños no leen; que lo que leen no es literatura; que las editoriales publican solo para vender; que lo que se publica no tiene calidad; que la labor de los editores no responde a un verdadero compromiso con la literatura; que el marketing lo puede todo; que los libros que leen los niños no merecen la pena; que la literatura infantil es utilitaria….).  Y ese mismo día leo o escucho a otras personas que consideran que estamos en una etapa maravillosa (que cada vez hay más lectores; que cada vez importa más la lectura a la sociedad; que se publican muy buenos libros y hay donde elegir; que el sector está muy profesionalizado; que hay muchas posibilidades en la extensión de los nuevos medios; que hay una literatura que aporta una visión profunda sobre el mundo; que hay muchos caminos por abrir; que todo esto merece la pena…).

Y me planteaba que, aunque cueste creerlo, todos viven en la misma realidad. Pero que, efectivamente, unos ponen sus ojos en la parte que se agosta, y otros, en la parte que brota en dirección al sol.

Y pensaba también que tener el dilema del desarrollo como guía puede ser una buena idea para el trabajo diario: en cada plan editorial plantearnos ¿qué libros voy a publicar, qué proyectos voy a poner en marcha para hacer aquello en lo que creo y poder seguir haciéndolo el año que viene?

Eso sí, sin perder de vista lo del ciclo vital: cuando una parte se agota, otra parte se está transformando en algo mejor.

El declive no existe: todo es desarrollo.

10 comentarios to “LIJ y desarrollo”

  1. Begoña said

    Me encanta leer esto porque en este momento estoy en la parte que se agota y es agotador de muerte lenta, aunque asoma un leve rayo de sol.
    Por otro lado mis hijos están recuperando la lectura además de internet. Yo les saco de la biblioteca los libros que me piden y aunque a veces me piden libros que están muy de moda y de los que como bien dices, unos reniegan y otros no tanto, voy al hecho: vuelven a engancharse a la lectura y me quedo con eso. Es un placer verles vitaminarse el cerebro en los tiempos que corren, porque la lectura alimenta el espíritu, lo mima, lo cuida. Y suma la empatía.
    Cuando les veo leer lamento haber perdido esa frescura lectora del pasado, supongo que con el tiempo uno se convierte en otro tipo de lector. Y que todo es un proceso.

    • Irene said

      Estoy de acuerdo contigo Elsa, todo depende del color del cristal con que se mira.

      Los hábitos de lectura y compra de libros evolucionan, así como los canales de venta y el sistema en general. Pero se puede leer y conseguir lectura de muchas maneras.

      Lo importante es no lamentarnos y adaptarnos a la nueva situación ofreciendo excelentes libros en los soportes, lugar y precio adecuados.

      Enhorabuena por este blog!!

  2. Gonzalo said

    El problema está en una de las últimas frases de la entrada, y creo que la autora es plenamente consciente de lo que está diciendo: “…y poder seguir haciéndolo”.
    Ese temor (absolutamente comprensible y lícito) del editor, sea propietario o asalariado, lo comparto a la hora de escribir. La verdad es que no me frena para seguir intentando evolucionar y buscar nuevas cosas que decir y nuevos caminos expresivos, pero he de reconocer que me frenaría o me haría abandonar si el “poder seguir haciéndolo” se convirtiera en un abismo. La tentación de seguir haciendo lo mismo es muy fuerte para quien se ha hecho un sitio y se ha ganado la vida haciéndolo así, escribiendo así. Como tiene que serlo para el editor. También él tiene un dilema: seguir (sobrevivir), o arriesgar el futuro por la busca, por la innovación, por el desarrollo.
    Pero creo que los dos casos se diferencian en el ritmo. El autor puede dar un salto completamente brusco, aunque sea con el riesgo de perder su publico fiel, de decepcionarlo o despistarlo. Pero el editor no. El editor puede compensar, porque el plan lector es vasto, y cabe en él un tanto por ciento conservador y otro innovador.
    Y creo que esa es su solución, puesto que al fin y al cabo de él depende que el autor pueda explorar nuevos caminos.
    Por último, y esto vale para autor y editor: no mirar demasiado hacia atrás está bien, es necesario. Pero es mucho más peligroso mirar hacia los lados: mirar lo que otros están haciendo es también necesario. Copiarlo, es dejar de ser útil. Por más útil que sea hacerlo.

  3. Elsa, ¡que sorpresa encontrarme con tu blog!
    Me ha gustado mucho.
    Le he dado una lectura a tus últimas entradas, y tengo que decir que tienes un gran sentido común. Son consejos (muchos para autores noveles frente a las posibilidades de edición) que yo me he hartado de repetir a mis alumnos durante los quince años que llevé el Taller de Escritura de Madrid. Coincido en casi todo. Sé que en algo no coincidimos, pero ya no me acuerdo en qué.🙂
    Te enlazaré, si no te importa.
    Un beso desde Canarias, a la sombra del Teide.

    • elsaaguiar said

      Hola, Enrique, ¡qué bueno que andes por aquí! Seguro que tu mucha experiencia es útil a un montón de gente: un profe de escuela de escritura con tantos libros publicados y premiados es un lujo🙂

  4. Tesifonte Picheleiro said

    Leemos libros, escribimos libros… Y eso es lo que nos gusta. No solo nos gusta, sino que nos ha ido conformando a lo largo de nuestra vida, dando sentido a algunas cosas y quitándoselo a otras. Sobre todo, yo quiero seguir leyendo libros, escribiendo libros… Y si los tiempos que corren mandan los libros al cajaro, qué le vamos a hacer. Seguiré leyendo libros, escribiendo libros… Me aterró oír a los directivos de una famosa editorial que iban a denominar a sus distintas delegaciones regionales “unidades de negocio”, sobre todo “con vistas al futuro incierto”, por aquello de encontrar nuevos mercados. A mi, me importan un bledo las unidades de negocio. Yo quiero leer libros, escribir libros… Libros del siglo XVII, del siglo XIX o del siglo XXI. Libros diferentes. Los cimientos de mi vida tienen mucho que ver con libros. ¿Dar saltos? Eso para los atletas, con pértiga o sin ella. Uno solo es capaz de escribir un libro a lo largo de una vida. Necesitaríamos varias vidas para dar saltos. Lo importante es la honestidad, y la honestidad nos hará cambiar de camino en muchas ocasiones. Lo importante es que al menos un capítulo de ese libro que escribimos a lo largo de toda nuestra vida -o al menos una página, o al menos unas líneas- merezca realmente la pena y recompensé de todos los esfuerzoas.

  5. Laura said

    Parece que sólo hubiera dos extremos y pienso que es una postura un tanto ingenua. Si hablamos de promoción de la lectura se trata de que los chicos lean y también de proponer abrir esos horizontes de lectura. Porque si hablamos de literatura, hablamos de arte.Y el compromiso de los que trabajamos en cada plano de la producción y consumo de libros consiste en ofrecer lo mejor que se pueda. Con honestidad, como dice Tesifonte. La perspectiva conformista aplana, arroja a la mediocridad, nos depoja de “deseo”. Y el reclamo que se queda en queja, también paraliza. La crítica constructiva nos permite no perder de vista la utopía (porque es arte y qué sería del arte sin la utopía) Sï cada uno hiciera lo mejor que puede: escritores, editores, promotores; si se editaran libros de excelencia, con escrituras bellas, hechuras bellas ¿cómo podría ir mal el negocio? El reto para cada uno es animarse.

  6. Ikima said

    Tal vez se pueda reducir a una simple consideración matemática, por decirlo de algún modo. Las afirmaciones categóricas fallan, porque… ¿cuántos libros se publican al día en España? Yo desconozco los datos, pero no tengo duda de que se publican muchísimos más libros en un mes de los que es capaz de leer una persona o incluso de los que pueden leer un grupo de personas (de una editorial, por ejemplo) que se coordinan para leerlos todos. La opinión que se tenga al respecto de los libros que se editan dependerá de la muestra que se tome, y ahí es seguramente donde se falla, en la elección. Yo soy bastante selectiva últimamente cuando compro un libro y de este modo encuentro verdaderas joyas, y de publicación reciente. A veces me equivoco, elijo libros que me decepcionan, pero eso simplemente forma parte de la estadística. Tengo claro que por cada libro malo que leo hay uno muy bueno esperándome en alguna estantería. Tal vez esto tenga relación con lo que comentas, Elsa, lo del dilema del desarrollo. Incluso lo llevaría un poco más lejos. A menudo, el no transformarse no sólo supone un estancamiento. También supone morir. Al menos así sucede en la naturaleza, en la que no adaptarse a los cambios del entorno puede llevar no sólo a la muerte del individuo sino a la extinción de la especie.

  7. Tere SM said

    Sólo quería decirte que me encanta tu blog. Hace meses que lo sigo y tengo que admitir que espero la publicación de la siguiente entrada como si se tratará del siguiente libro de la triologia de moda de la temporada. Al principio pensaba que era porque soy una pequeña escritora y quería aprender de una gran editora. Ahora sé que es porque me tranquiliza saber que todavía quedan personas con sentido común.

    ¡Felicidades!

    ***

    Només et volia dir que m’encanta el teu blog. Fa mesos que el segueix-ho i haig d’admetre que espero la publicació de la següent entrada com si es tractés del següent llibre de la triologia de moda de la temporada. Al principi pensava que era perquè sóc una petita escriptora i volia aprendre d’una gran editoria. Ara sé que és perquè em tranquil·litza saber que encara queden persones amb sentit comú.

    Felicitats!

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