El cuento del cuento sobre el que saltó Internet en un callejón muy oscuro

21 mayo 2011

Un pajarito me ha contado la siguiente historia:

Érase una vez un señor llamado Adam Mansbach al que se le ocurrió un texto precioso para un álbum ilustrado. Un texto con una mezcla deliciosamente paradójica entre deslengüez y ternura. De esos que en realidad no son para leerles a los niños, sino para leer los papás solos (como muchos de los mejores álbumes ilustrados que se editan, por otra parte), pero una maravilla de todos modos.

Entonces, se le unió un señor que se llamaba Ricardo Cortés, que realizó unas ilustraciones de factura no tan brillante como el texto, pero que lo complementaban dignamente y le echaban encima otra capa de significado, que es al fin y al cabo lo menos que se puede exigir de una ilustración.

Entonces, se les unieron unas señoras y señores de la editorial Akashic Books, donde editaron y trataron texto e ilustraciones, prepararon la fabricación, y anunciaron la salida a librerías para el próximo 15 de junio. Amazon lo incluyó en su catálogo para empezar a admitir reservas.

Pero ocurrió algo no deseado, y totalmente inesperado, que echó por tierra los planes de autores y editorial: alguien filtró el PDF con una de las pruebas finales, y éste corrió como la pólvora. Hoy, a un mes de su salida a librerías, miles de madres y padres estadounidenses ya saben cómo termina el libro, y se han pasado el PDF en forma viral, y lo leen gratuitamente en ordenadores, tabletas y smartphones.

¿Y qué va a pasar con las ventas del libro físico ahora que todo el mundo puede leerlo sin pagar un centavo?

Pues qué va a pasar: que lo van a petar🙂. Hace al menos una semana, las reservas del libro alcanzaron el número 1 de la lista de 100 superventas de Amazon, y mientras escribo esto, ahí sigue. No sé cuántas reservas han obtenido, pero estoy segura de que la editorial va a tener que hacer tirar unos cuantos árboles más para hacer frente al inevitable replanteo de la tirada.

No es el primer ejemplo de libro en el que la distribución gratuita en formato electrónico (legal o ilegal) tiene un efecto positivo sobre las ventas del libro físico. Tampoco es que vayamos a decir ahora que se haya consolidado una regla universal que siempre se cumple (seguro que no es así), de que regalar el libro en digital te va a hacer automáticamente vender más copias físicas. Pero desde luego, a ver si con esto, en la industria editorial nos acaba de entrar en la cabeza que la relación entre los contenidos digitales y la publicación tradicional no es necesariamente de canibalización.

(El libro, del que no tengo noticia de que ya haya traducción al castellano, se titula “Go the fuck to sleep“, y si queréis leerlo, no esperéis que os dé aquí el enlace, pero encontradlo por ahí, echadle un ojo, disfrutadlo… y luego comprad el libro, claro. Aunque aviso: los que seáis mamás o papás lo entenderéis a un nivel que al resto de mortales les está vedado).

12 comentarios to “El cuento del cuento sobre el que saltó Internet en un callejón muy oscuro”

  1. Gonzalo said

    Toda una lección. ¿Cuántos editores estarán dispuestos a hacer una apuesta como esa? ¿Y qué pasa si el libro no tiene la palabra “fuck” en el título? Y una duda: ¿realmente fue un error, o una estrategia? Ayer, en Quito, fantaseba con Liliana Bodoc sobre un best-seller, y decíamos bromeando (o no): Fulanito tiene contactos en Estados Unidos; si nos consigue dos o tres colegios pijos que lo prohíban, tenemos garantizado un superventas.

  2. No, lo he leído, claro😉 pero si lo hubiera dicho, hubiera encontrado uno de los libros más divertidos que he leído en mucho tiempo, y el regalo que haré a partir de ahora a todos los padres que conozco en cuanto lo traduzcan al castellano.

    En esto caso estar en la red ha beneficiado las ventas del libro, así que las editoriales deberían dejar de tener tanto miedo a internet y comenzar a verlo como una herramienta que puede beneficiar a todos editores, autores y lectores.

  3. Tienes razón. Es un secreto a voces que no se quiere reconocer. Hace tiempo que no me convencen las alarmas de apocalipsis y hecatombes por culpa de las descargas en internet. Sin estar a favor de las descargas ilegales, yo estoy convencido de que una difusión por internet (legal o ilegal, como dices), antes, durante y después de la publicación en papel, favorece las ventas (del papel y de los epubs). Ojalá que de mis libros haya millones de descargas, legales e ilegales, porque estoy convencido que ni yo ni mis editores perderán dinero. Yo estoy dispuesto a arriesgarme, sin duda, y eso que sí soy de los autores que viven de los derechos de autor.

  4. sfer said

    Ahora me gustaría saber hasta qué punto la editorial para que la que trabajas suscribe tus palabras… Porque si todas las editoriales pensaran como sus editores, y todos los editores pensaran como tú, creo que otro gallo muy diferente nos cantaría…

    • elsaaguiar said

      Las únicas editoriales en las que todo el mundo piensa lo mismo son las editoriales cuya plantilla consta de una sola persona🙂 Es lo difícil y lo bonito de trabajar en equipo…

      • sfer said

        Pues creo que en lo que se refiere a los contenidos en la red, sería conveniente que en las editoriales pluripersonales todo el mundo tuviera una opinión, sino igual, sí con bastantes puntos en común… Al menos los que están en el mundo de la edición de LIJ por las correctísimas razones que mencionabas en un reciente post🙂

      • elsaaguiar said

        Unidad de acción sí, claro. Pero pluralidad de pensamiento, siempre, que enriquece mucho.

  5. Begoña said

    Esto de internet tiene mucho de bueno y mucho de malo, pero los mejores escritores que leído estos dos últimos años me los encontré en la red, y además sigo sus blog y algunos de ellos coinciden en este blog y lo comentan, o están entre los que tienes enlazados. Internet me ha ampliado mucho el concepto escritor y me ha facilitado el acceso a buenos escritos, venía de un aburrimiento infinito y me ha zambullido de lleno en la diversión y diversificación de miras. Todo depende del uso que se le de.
    Saludos

  6. Mara Oliver said

    Yo tampoco me lo he leído😉 pero si lo hubiera hecho os contaría lo mucho que me he reído como mamá de un bebé de cuatro meses, ¿sabéis dónde me gustaría ir al menos veinticuatro horas cada día?: the fuck to sleep. 😛

  7. […] El cuento del cuento sobre el que saltó Internet en un callejón muy oscuro editarenvozalta.wordpress.com/2011/05/21/435/  por libelula hace 2 segundos […]

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